FASHION FILM: LA EVOLUCIÓN DE UN GÉNERO

Post por Anabel Cuervas11083648_10152683015627624_4079234084526834433_n

So Catchy!

El porcentaje de marcas de moda que se lanzan a la aventura de hacer fashion films crece constantemente y, con ello, el número de festivales que se dedican a premiar estas creaciones. No cabe duda de que la realización de estas piezas audiovisuales, a caballo entre el cortometraje, el vídeo-clip, el vídeo-arte y la editorial de moda, forma parte ya casi de una obligación como parte de la estrategia de publicidad.

Tal ha sido el éxito de este nuevo género que desde hace años se estudia como disciplina propia en diversas universidades con nombres como Fashion Media, y son numerosos los profesionales que se dedican a este género de forma casi exclusiva.

Hay muchas definiciones de fashion film pero nuestro cometido no es discernir cuál de ellas es más correcta. Algunos directores defienden que estas piezas deben contener una historia, otros apuestan por el humor, por incluir crítica social, diálogos… Hay tantos estilos como posibilidades tiene el audiovisual pero lo que sí es cierto es que se pueden establecer, por lo visto hasta ahora, grandes grupos o tendencias en la realización de fashion films. En común, una sola cosa: las prendas y el imaginario estético de la marca son los protagonistas.

Comenzaron (por sus posibilidades económicas) las grandes casas de la moda (Dior, Chanel) con unas historias bucólicas, llenas de glamour, en la que la mujer tiene como objetivo lucirse y seducir a un apuesto joven, que la observa a cierta distancia. La moda, todos los sabemos, siempre ha relegado a la mujer al papel de guapa y seductora, y poco más (tendencia que tiene su contrapartida actual en todo el mundo “plus size” y las apuestas para las “real women” que tanto éxito está teniendo -Campaña “I´m not an Angel” para reivindicar las mujeres con curvas ha sido una de las últimas.

En respuesta a esto, en los últimos años venimos observando otra vertiente: las piezas de vídeo-arte que muestran los temores, inquietudes y preocupaciones de los “fashion filmmakers” y las historias humorísticas. Unir moda con arte, con crítica social o con humor ha sido uno de los grandes retos de los últimos años.

En el primer grupo (el de los fashion films del mercado del lujo) predomina una estética cuidada a base de iluminación tenue (el blanco es el protagonista), con modelos profesionales, uso de técnicas audiovisuales cinematográficas como espectaculares travellings y efectos especiales. En muchas ocasiones, recurren a personajes célebres (actrices, cantantes y modelos). Una de las primeras fue Nicole Kidman, dirigida por Baz Luhrmann (director de Moulin Rouge), para Channel.

Y, más recientemente, Gisele Bündchen y el dúo formado por Cara Delevigne y Pharrell Williams, también para la marca que defiende Karl Lagerfeld como director creativo. La mente tras Channel y Fendi ha sido un innovador desde sus comienzos y Lagerfeld se atreve a dirigir sus propios fashion films e incluso apuesta por el mundo onírico y surrealista de Nick Knight con Sans Couture

SHOWstudio: Sans Couture – Nick Knight / Amanda Harlech from SHOWstudio on Vimeo.

Como hemos dicho antes, los grandes de la moda no dudan en contratar a grandes del cine para dirigir sus fashion films que se convierten en auténticos cortometrajes de inteligentes y divertidos diálogos y con actores y actrices de talla XXL. En este sentido, es imprescindible “A therapy”, de Roman Polanski para Prada.

Y “She said, she said”, de Stuart Blumberg para Co (Co-collections)

Otros fashion films buscan la individualidad, tratando de defender este género como vídeo-arte, queriendo simular el vídeo “amateur” y cámara al hombro pero, claro está, con una factura cuidada al mínimo detalle. El glamour y la ostentación desaparecen, dejando paso a la pureza y la juventud, como este vídeo para Coach New York.

En otros casos, el fashion filmmaker opta por otras dos vertientes: el humor y la crítica social.

No podemos dejar de hablaros de Monica Menez , una artista alemana que realiza unas piezas audiovisuales muy interesantes que, además, rozan el humor absurdo y que contienen, como elemento principal, la sorpresa.

Gsus López es un joven español que últimamente también está dando qué hablar. Sus fashion films tienen un toque de surrealismo, también humor y, como tema recurrente, la sexualidad. Su fashion film “It Melts” es imprescindible, y alocadamente divertido.

‘IT MELTS’ a film by Gsus Lopez for Pigeons & Peacocks Magazine // with music by G-Swing feat. Rossy de Palma from Gsus Lopez on Vimeo.

Otro de nuestros favoritos es un realizador andaluz: Raúl Rosillo, varias veces premiado en festivales como el Bokeh de Sudafrica. A pesar de su juventud, sus obras tienen una bellísima factura, una cuidada iluminación y un uso de los espacios muy inteligente, que le sirven para mostrar su mundo interior. En último fashion film, “Perfidia”, para la diseñadora Beatriz Peñalver, trata un tema tabú, la homosexualidad en el mundo gitano y el poder de la tradición, con unos estilismos extremos que refuerzan su lado más surrealista.

PERFIDIA from Raúl Rosillo on Vimeo.

En otros casos, los fashion films nacen como “parodias” de otros. El mundo “vintage-charming” del fashion film para promocionar la Pop-Up store de la marca neoyorkina Kate Spade en 2010

Kate Spade “Henrietta Street” Fashion Film from Kinga Burza on Vimeo.

Tuvo su famosísima caricatura en la obra de Mathew Frost para Viva Vena. Interesante como, al final, incluye la reflexión (It is not a fashion film, it is a commercial), dejando abierto el debate sobre la definición del género.

FASHION FILM from Matthew Frost on Vimeo.

Y si hablamos de fashion films es imprescindible hablar de Nick Knight, de ShowStudio. Su filmografía es muy extensa pero nos ha gustado especialmente Girly, que ha hecho junto a la sevillana Rei Nadal. El fashion film tiene casi 10 minutos de duración, en el que se muestran prendas de 30 diseñadores londinenses. La pantalla está dividida en dos en las que se muestran ambas partes de una misma realidad, que coincide con un look. Es una apuesta arriesgada, por la duración y el formato. El mundo naive que defienden habla de fetichismo, con un toque muy kitsch.

SHOWstudio: Girl – Nick Knight / Rei Nadal from SHOWstudio on Vimeo.

El fashion film, como género, todavía tiene mucho que decir. Las posibilidades estéticas son las mismas que otorga el audiovisual como medio. Las diferencias radican en la creatividad de cada autor en particular y en la respuesta del público. Si tenemos que hacer una apuesta, el humor y la sorpresa pueden estar entre los elementos de éxito en el futuro para este género a juzgar por lo sonado de ciertos fashion films como el de Mathew Frost o Monica Menez. Estamos saturados de audiovisual, nos aburrimos de formatos parecidos, de historias que no aporten nada y que no sorprendan (por su originalidad, su formato, el tema, el tono). Quizás sea porque estamos hartos de bellezas imposibles, lujo extremo e historias ñoñas de amor. La moda puede (y si me lo permiten, debe) ser absurda, divertida y sorprendente.

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